Casi todas las noches me voy a dormir a la hora que en Radio Nacional empieza a terminar el programa La Fonola que ha ganado varios Martín Fierro lo que no demuestra nada porque lo ganan cada chantas que... bueno. Éste se lo merece porque reúne calidad, respeto por el que oye, un estilo que mezcla cierta confidencialidad, espontaneidad con una manera de manejar el lenguaje que recuerda el tiempo de antes. Y eso es mérito del conductor y artífice: Marcelo Huaita. Bueno, eso de irme a la cama y encender la radio para enganchar este final y después seguir con Eduardo Colombo, otro profesional respetuoso en el que tampoco hablan encimados, cosa que me tiene repodrido de escuchar por todas partes, en especial después de las 10 de la mañana porque parece que ese es el “ritmo” para la mañana; eso me informa y me duermo sabiendo que todo se va al joraca, pero un poco más lentamente. Y bue. Pero eso de la madrugada - 4 y 1/2 AM, hora del Este- me hizo encontrar con Abel Beltrami visitando a ese programa y contando sus cosas y ser escuchado y que mucha gente le enviara mensajes. Hubo algunos que eran indudablemente desde Zárate. Una señora dijo: “la verdad que se pasaron con las selección musical. Le mando saludos a Abel Beltrami”. ¿Por qué supe que era de Zárate si no lo aclararon? Porque dijo: “la verdad que se pasaron”, vieja expresión que significa que se fueron de los límites normales, que superaron las expectativas. Su uso fue general hace varios años. Ahora se ha quedado en estos poblados un poco alejados. Podríamos decir que casi es sólo nuestra, de los zarateños. Y aquí le quiero defender a los pajueranos. Que si lo analiza pajuera es estar afuera, ser de afuera. Pero desde antes de que se “inventara” la letra efe. Esta, igual que la jota y la hache son relativamente modernas. Antes se usaban un signo parecido a una efe rara y a la equis para escribir sonidos parecidos a shi o sha. Como Méshico que se escribió con X y cuando apareció la jota todo quedó con pronunciaciones mezcladas. No habla mal el que dice naides, ni el que dice jierro, ni el que dice las casas... No habla mal el que dice naiden, ni, como le digo pajuerano en lugar de forastero. Piense en la palabra forastero y verá que significa lo que se entiende en el propio término: fora=afuera, en romano; ahuera en mozárabe. Y si recuerda que la palabra era como una hache aspirada, una jota suave: ajuera, es lo mesmo. Que tampoco está mal: en francés aún se dice meme, por decir mismo. Y siga buscando, verá qué interesante es descubrir significados. Como encontrarse a la madrugada con un amigo de toda la vida como Abel junto a gente que le manifestaba su admiración y respeto. Nos leemos la semana próxima, que está próxima, a la vuelta de siete días. AF
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